Tengo gastadas las yemas
de los dedos de mis manos,
de tanto besar con ellas
la piel que siempre he soñado.
Tengo hasta ahogada la vista
en ese mar azulado,
profundo cual la sonrisa
que siempre me has dedicado.
Tengo agotado el olfato
de hundir mi torpe nariz
entre tu pelo dorado
al irnos siempre a dormir.
Y es que tengo hasta los labios…
en los labios nada queda,
disfrutan siendo besados
en esta hermosa condena.
Así va la vida…
Jesús Rocha
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Te quiero!!
Por: Isabel el 19 noviembre 2011
a las 15:06