¿Y qué anhelas senectud?
juega a tu favor paciencia
y va en contra de tu tiempo
algo a lo que llamas ciencia.
Aunque sé que ya no aguantas
y no te queda entereza
una espera que agoniza
y se prolonga ya eterna.
Vacía la mecedora
que pegada a tu balcón
ha visto pasar mil siglos
al compás del corazón.
Si no lo pudo la guerra
y siquiera inundaciones
cómo lo vas a hacer tú, tiempo,
que no entiendes de pasiones.
Una mano que se arruga
y que ya ni reconoce
aquella mano jovial
con la que jugaba las noches.
Una mano que se aleja
cuando antaño se agarraba
para coger aquel bus
que a la familia llevaba.
Como la mente se aleja
el cuertpo también se marcha
si no sabe ni a quien besa
ni sabe por qué tus lágrimas.
Este post, debería de haberse publicado hace mucho tiempo, porque se ha merecido antes, pero ahora es cuando tiene que estar porque las circunstancias son las que manda. Es un homenaje, corto, muy corto para la grandeza que alguna vez hubo, aunque ahora no quede ni tan siquiera el más mínimo de sus reflejos.
Edito el post 31 de Enero de 2009:
Se cansó de luchar un viernes 21 de Noviembre de 2008, se cansó de esperar, se cansó de no comprender lo que muchos querían hacer enteder a otros, se cansó de amarnos como nos ama y se cansó Dios de esperar al mejor ángel para su cielo.
Besos abuela, allá donde estés, acompañada de tu hermano desde principios de este mes también.
Así va la vida…
Jesús Rocha.

