Jesuáh: Bajo la luz de la luna,
al compás de mi latir
quisiera poder decirte,
que por ti vivo.
Elizabetht: ¿Vivir?
si no se ni lo que es eso,
desde que me atravesaste
el alma.
Jesuáh: Y ni sé cómo,
fuiste tú la que llegaste,
al igual que van las olas
poco a poco a sus orillas
al igual que el azahar
es primavera en Sevilla.
Llegaste para no irte
y anclar dentro de mi pecho
un amor que es tan hermoso
y a la vez es tan…
Elizabeth: Sincero,
pues me quema al corazón
como si fuese un volcán
que con su lava esculpiese
dentro la palabra amar.
No puedo evitar decir
a cada hora que te quiero
y llenar con garabatos,
mil dibujos y requiebros
el papel.
Jesuáh: Pues…
Elizabeth: ¡Calla, calla!
que tu lengua me traiciona
pues me embauca tu palabra
que a mi ser ya le provoca.
No soporto ni uno más
de esos versos que recibo
solo de saber que salen
de un corazón perdido.
Jesuáh: Perdido por conocer
al pecado de tu lado
pues por darte a ti mi amor
el mismo a Dios le he negado.
¡Que lo tilden de herejía!
Elizabeth:¡Qué decís!
Jesuáh: Que yo tan solo
a vos perteneceré
por muchas vidas que viva
para vos será mis ojos.
Amadme, como yo os amo,
como yo, os pertenezco,
como digo vuestro nombre
al despertar de mis sueños.
Amadme.
Elizabeth: No.
Jesuáh: ¡Por mil rayos!
¿Qué más te puedo decir
para que me ames?
Elizabeth: Nada,
pues tenéis mi vivir
entregado a su persona
desde aquel primer momento
en el que tan tiernamente
me disteis el primer beso.
Jesuáh: Lo recuerdo.
Elizabeth: Yo también.
Jesuáh: Mi corazón se rompió.
Elizabeth: Y el mío vuestro fue.
Ambos: Perpetuando nuestro amor.
Así va la vida….
Jesús Rocha
