Mirame, Elizabeth,
hunde en mi piel tus suspiros,
clava en mi espalda tus uñas
y susúrrame al oído.
Bésame mil veces más,
di te quiero sin sentido,
y bésame como sabes,
como si fuese un delito.
Y clávame la pupila
durante cientos de siglos
y acompaña la sonrisa
de murmullos con sigilo.
Y déjame que te mire
eternamente cautivo,
de tus besos y tus labios
porque son por lo que vivo.
Ámame como yo te amo,
uniendo nuestros destinos,
sellando nuestro hermoso amor
con esos besos benditos.
Hoy doble ración, cariño mío. Mil besos.
Así va la vida…
Jesús Rocha


Sniiiiffffffffffff
(rudio de sorber los mocos de envidia sana y emoción contenida)
Por: Claudia el 17 Abril 2008
a las 09:13
La fuerza con la que se expresa la emoción de un deseo, el despertar de la ilusión hacen de este poema un cuadro romántico. Que eso al final es lo que siempre interesa. Despertar el interés
Chinasklauzz
Por: Chinasklauzz el 17 Abril 2008
a las 19:23
Miraaa, ya se ve mi foto del perfil!!! Yuhu!!
Tiene tela, vengo aquí a celebrarlo!
Por: Claudia el 18 Abril 2008
a las 08:58
xa claudia en respuesta 1:
exagerá….las mujeres sois telas de exageradas con los poemas. Son bonitos, a mí me gusta más que la prosa. Pero no se tampoco para llorar.
xa Chinasklauzz:
Gracias por la crítica, muy construida, me ha gustado tu blog, en breve dejaré un comentario.
xa Claudia segundo comentario:
Jojojojo, bueno pues ya sabes aquí tienes tu casa para lo que quieras y si sale tu avatar… ENHORABUENA¡¡¡
Por: Jesús Rocha el 18 Abril 2008
a las 15:25